domingo, 4 de marzo de 2012

Destino

Una vez, alguien me dijo, que todo lo que ocurre es por algo; todo lo que hacemos o dejamos de hacer ocurre por algún motivo. Yo a eso, lo llamo destino. El destino nos manipula, cual simples marionetas de trapo, hace lo que quiere con nosotros y controla nuestras acciones para su propio beneficio, para que ocurra lo que tenga que ocurrir…
Si uno mira detenidamente su pasado, se dará cuenta de que todo, todo está interrelacionado. ¿Podemos arrepentirnos de nuestras acciones, o no acciones? ¡Claro que si! Y en ocasiones debemos… Pero, si se te diese la oportunidad de cambiar tu pasado, de deshacer lo que hiciste o hacer lo que nunca hiciste... ¿Lo harías? Yo no. Porque todo mi pasado, soy yo. Todo lo que he formado durante estos años, es lo que me sitúa donde estoy. Y aunque haya veces que me sienta mal, me quiera morir o no quisiera estar en una determinada situación, sé que es por algo, sé que es el destino…
¿Y, bien? ¿Ahora que toca? Volver a sentir, quizás… ¿Enamorarme otra vez? ¿Qué me vuelvan a romper el corazón? ¿O sufrir un desengaño? No lo sé. No me importa. Lo que tenga que venir, vendrá. Viviré mi vida, tal y como lo he estado haciendo… aprendiendo, pues nada es en vano, y quien no arriesga, no puede ganar. ¿Y ahora? ¿Qué pasará? ¿Qué me deparará el destino…?

lunes, 26 de diciembre de 2011

Sangre de mi sangre

Luz de luna, agua de mi agua, sol que iluminas mis días... Hoy el cielo me trae tu linda imagen de ángel celestial, a mi loca cabeza, a mi triste corazón que sufre por tu interminable ausencia.... sin ti, mis días son eternos y mis noches, frías y oscuras... Vuelve, vuelve a mí para que mi cielo se despeje y pueda contemplarte en tu máximo esplendor... amor, dulce amor tardío...
Porque cada día que pasa sin tenerte aquí, mi corazón se derrumba, eres el pilar d mi existencia y sin ti mi mundo se convierte en polvo, polvo que el viento lleva de uno a otro lado sin rumbo aparente... sin un camino que seguir...
Como mi mente, que martillea todo mi cuerpo causándome un infinito dolor al recordarte, al recordar cada instante d mi vida a tu lado...
Sueño cada noche con el próximo día que pueda tenerte en mi regazo, y poder acariciarte sin tener miedo de perderte una vez más...
Pues eres mi sol, y mis estrellas... la Luna que ilumina mi camino en las noches más oscuras de mi enorme soledad...
No puedo dejar de pensar en tus labios besando casa rincón de mi cuerpo, haciendo que se erice el bello de mi nuca... Tu calor arropándome era lo que me mantenía con vida después del largo invierno y tus ojos de felino observando cada nítido movimiento que hacia... como si quisieras grabarlo todo en tu mente y no olvidarlo jamás...
Jamás olvidaré tu olor, ese que se impregnaba en mi piel y que era incapaz de quitar, porque no quería quitarlo... Tus manos, inmensas, agarrando mi cintura cada vez que me besabas lujuriosa y apasionadamente, como si cada beso que me diese fuese a ser el último...
Sangre de mi sangre, sangre dulce y reluciente, rojo como el corazón, regresa, solo una vez mas... ven, arrópame con tus brazos y nunca me dejes marchar...


martes, 29 de noviembre de 2011

Un buen sueño

Anoche tuve un sueño. Un buen sueño. Era noche vieja y estabamos todos reunidos. Lo típico. Daban las doce de la noche y después de tomarnos las uvas, la familia al conjunto se abraza y te felicita el año nuevo. Y ahí estaba ella, con esa enorme sonrisa pegada a su cara. Se acercaba para felicitarnos. Venía con los brazos abiertos. Venía a nosotros. A mí, a mi madre. Pero... sólo era un sueño, un buen sueño.
Siempre me acuerdo de ti, aun que no lo parezca. El otro día, escuchando una canción de Robbie Williams lo hice; y sentí el inevitable impulso de ponerte una dulce dedicatoria en el Facebook, porque, aun que ya no puedas meterte en él para verlo, sé que lo verás... y aun que no puedo verte, sé que podré sacarte esa sonrisa, aquella que iluminaba nuestras vidas; aquella que hoy, aun que tristemente, nos sigue iluminando con sólo recordarla... Y ahora vienen las lágrimas a caer a este trozo de papel, que no son lágrimas amargas, sino dulces... porque escribo sobre ti.
¿Qué porqué vino anoche, ese sueño a mi subconsciente remover? Supongo que por las fechas. Se va acercando el día y eso nos va trayendo tu nítido recuerdo... ¿Casi un año ya? Cómo pasa el tiempo, que no por ello ha sido fácil, pero si rápido. Y no hay un sólo día en el que no nos acordemos de ti... Esta misma noche, ¡ya ves! Fuimos a recoger un Kebab, y papá dijo que habiais estado allí cenando una vez los cuatro. Mamá te echa mucho de menos, y los demás ni te cuento, pero yo hablo de lo que sé. Ella te quiere mucho. Sabes que nadie podrá tapar el gran vacío que en ella has dejado... A ver, ¿qué quieres? Eres su mejor amiga. Es imposible hablar de ti con ella delante, sin que se le inunden los ojos de lágrimas.
Pero si incluso ahora, escribiedno, que me dirijo a ti.... parece que estubieses aquí conmigo. ¿Has visto que rizado tengo el pelo? Sé que te hubiese gustado y me hubieses dicho : "¡Andreilla, qué guapa estás, hija mia!". Hija... si. Y es que tu eras como una madre para mi. A una madre nunca se la olvida.... Y me resulta extraño, aún hoy... ¿Cómo? ¿Qué esto que estoy escribiedno no lo va a leer ella? Pero si en cuanto baje al primer piso allí estará... sentada en el sofá, con su pelo alborotado y esas carcajadas de sonido celestial. Y entonces me sentaré a su lado y antes de que pueda decirla nada, me dará un buen rascado con esas uñas tan largas...
Por que me parece impresionante, que ya no estés aqui. Que te hayas ido, nos hayas dejado... Es sólo, que hace mucho que no te veo, ya ves... casualidades, que siempre que vamos a tu casa pues... te has ido de compras, o estas dando una vuelta... Ojalá volvieses ya de tanto paseo. Se te echa en falta. Quiero verte otra vez más y abrazarte fuertemente, tanto que no puedas alejarte de nosotros núnca más.
Y sé, que aunque no pueda hacerlo físicamente, tu lo haces por mi... aqui, en mi mente; aqui, en mi corazón. Porque hay una frase que reza : "Una persona muere, cuando muere la ultima persona que la conoció..." Y es que a ti, amiga, a ti te conocia mucha gente, y te querian mucha más; y por eso núnca has muerto para mi... y nunca lo harás....

Ojalá llegue el día, en el que hablar de ti no nos duela, sino que nos haga felices...

Para Lola. Nuestra Lolilla.. 
Porque confiabas en mis escritos plenamente, aunque fuesen lo peor. 
Porque esto, es para ti, única y sencillamente; y porque sé que lo leerás.
*Frase mítica (la recordamos el otro dia en casa viendo una pelicula) : "¿Eres tonta ceporra?"